
Espalda: la caña recorre todo el cuerpo desde los talones a los hombros, se usa el bambú más grueso para ejercer una presión homogénea y tierna..
En el abdomen: se utilizan varillas medianas para ejercer una presión más suave
en la cara: sólo se utilizan las varas de bambú más finas para activar la circulación sanguínea, aunque teniendo mucho cuidado ya que la piel de la cara es muy fina..
Utilizaremos para el cuerpo aceites esenciales (lavanda, romero, naranja, toronjil) que nos ayudará a lograr un efecto más profundo, nuestro objetivo será llegar a un estado de alfa uno .(leer en el blog sobre el mismo)
Después usaremos las cañas de bambú por todo el cuerpo ejerciendo presión por rodamiento y deslizamiento. Las cañas de Bambú trabajan sobre la linfa, eliminan toxinas y ayudan a nuestro sistema inmunológico.
La técnica produce, sin dudas, una influencia directa sobre la libre circulación de los fluidos, favoreciendo así el drenaje y la regeneración de los tejidos.
Al final del masaje , envolveremos al paciente en una situación de calma y tranquilidad a partir de nuestras manos, que será la que usaremos finalmente. .
Los beneficios a todos los niveles:
Desbloquearán los trastornos bio-energéticos, dejando fluir la energía.
Relajación física, derivando a un estado mental agradable y placentero.
Mejora la circulación linfática.
Eliminación de toxinas.
Elasticidad de la piel.
Ayuda a reducir la celulitis, mediante el drenaje adiposo.
Siendo su procedencia oriental, concretamente china, hace años que se realiza en Occidente, teniendo muy buena aceptación.
Recuerda:
Si estás embarazada, consulta antes con tu médico, para cualquier modalidad de masaje.
Dale a tu cuerpo el tiempo de un masaje relajante con cañas de bambú, una experiencia única que puedes experimentar..