
Utilicemos unos momentos para cargarnos de energía y llenarnos de buena onda. De paso seguramente mejoraremos el entorno.
Bastan unos pocos minutos en casa, la oficina ,en el colectivo, en una plaza, antes de dormir o donde nos quede mas cómodo.
Hacemos varias respiraciones, suaves, profundas, lentas. El aire entra y sala por la nariz sin hacer ruido, nos concentramos en la respiración alejando los pensamientos alejando los pensamientos y relajándonos.
Dirigimos la atención al corazón e imaginamos un punto de luz rosada que ilumina nuestro pecho.
Sentimos una energía amorosa, tibia, que nos invade.
Pensamos: soy una usina de amor. Genero amor que me calma y protege. Este rayo de amor se expande en mi.
Recorre todo mi cuerpo, sale de mis poros y se proyecta a mi alrededor. Contagio amor. Irradio amor. Este rayo de energía amorosa que genero me llena de buenos pensamientos, de dicha ,de alegría, de buena voluntad. A partir de este momento encuentro las respuestas que me hacen falta, la solución a los problemas, me lleno de buena salud.
El rayo amoroso que se proyecta por todo mi cuerpote da sensación de felicidad. Siento que todo puede mejorar.
Desde mi corazón envía rayos rosados de amor alrededor mío.
Expando el rayo amoroso y proyecto amor a mi alrededor.
Se iluminan quienes comparten conmigo la vida y el rayo se expande por doquier.
Yo me siento bien…doy gracias a mi creador.